Un joven mexicano detenido en un centro del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Moore Haven, Florida, murió la madrugada del 16 de marzo, informó la agencia. ICE señaló que la muerte del detenido, identificado como Royer Pérez‑Jiménez, fue un “presunto suicidio” y que la causa oficial permanece en investigación.
La muerte se produce después de que Pérez‑Jiménez fuera arrestado el 22 de enero por la Oficina del Sheriff del condado de Volusia, acusado de suplantación de identidad y resistencia a la autoridad, según documentos y comunicados difundidos por medios que citaron a ICE. La agencia indicó que ese mismo día colocó una orden de detención migratoria y que el joven fue transferido a la custodia de ICE el 21 de febrero; posteriormente llegó al Glades County Detention Center el 26 de febrero.
En la admisión al centro de detención, el personal médico evaluó a Pérez‑Jiménez y, según el informe de ICE citado por medios, él negó tener problemas de salud mental y respondió “no” a las preguntas del protocolo de detección de riesgo de suicidio. La agencia y reportes locales indican que el joven fue hallado sin respuesta en una celda en la madrugada del 16 de marzo y que el personal y los servicios médicos intentaron reanimarlo, sin lograr salvarle la vida.
Familiares del detenido han cuestionado la versión oficial. El padre del joven declaró a medios que su hijo “estaba sano” y puso en duda que se haya quitado la vida, según reportes que recogen testimonios familiares. Organizaciones y activistas también han pedido a las autoridades respuestas sobre las circunstancias del fallecimiento.
El gobierno de México pidió aclaraciones sobre el caso y, según comunicados y declaraciones oficiales citadas por la prensa, envió una comunicación diplomática a Estados Unidos solicitando una investigación profunda. La Presidencia y la Secretaría de Relaciones Exteriores expresaron su demanda de información y dijeron que las muertes de ciudadanos mexicanos bajo custodia deben ser explicadas.
ICE mantiene que la muerte es investigada y que se seguirán los procedimientos correspondientes. En tanto, la investigación oficial —incluida la que pueda realizar la oficina forense local— continúa abierta y las autoridades mexicanas han solicitado acceso y detalles sobre el proceso.
El caso se suma a una serie de fallecimientos de personas bajo custodia migratoria en Estados Unidos durante el periodo reciente, lo que ha generado cuestionamientos sobre condiciones en centros de detención y sobre los protocolos de atención médica y evaluación de riesgo en esas instalaciones. Las autoridades federales y locales aún no han publicado un dictamen final sobre la causa de la muerte de Pérez‑Jiménez.

