Una corte federal de Boston desestimó este jueves 13 de agosto de 2026 la demanda presentada por el gobierno del presidente Donald Trump contra la Universidad de Harvard, a la que acusaba de permitir actos antisemitas y discriminación contra estudiantes judíos e israelíes durante protestas propalestinas en su campus.
El juez Richard G. Stearns determinó que la administración no logró demostrar una violación continua de la legislación federal de derechos civiles. La demanda se basaba principalmente en incidentes ocurridos durante el ciclo escolar 2023-2024 y en algunos hechos reportados en marzo de 2025.
En su resolución, Stearns consideró que los hechos descritos eran demasiado aislados y episódicos para acreditar que Harvard incumpliera de manera institucional sus obligaciones bajo el Título VI de la Ley de Derechos Civiles de 1964.
Las acusaciones contra la universidad
El Departamento de Justicia presentó la demanda en marzo de 2026. El gobierno sostuvo que autoridades, profesores y directivos de Harvard hicieron caso omiso de actos de hostigamiento, agresiones físicas, persecución y escupitajos contra estudiantes judíos e israelíes.
La administración también afirmó que la universidad permitió la ocupación de bibliotecas y la permanencia de un campamento propalestino durante 20 días, en presunta violación de las normas internas del campus.
El caso buscaba recuperar miles de millones de dólares en fondos federales destinados a investigación. La base legal de la acción era el Título VI, que prohíbe la discriminación por motivos de raza, color u origen nacional en programas que reciben financiamiento federal.
Un nuevo revés para la ofensiva contra Harvard
La decisión representa un revés para la estrategia del gobierno de Trump contra las principales universidades estadounidenses, a las que ha señalado por su respuesta frente a las protestas relacionadas con la guerra entre Israel y Hamás y por supuestos problemas de antisemitismo en sus campus.
Harvard ha rechazado las acusaciones y sostiene que se preocupa por los integrantes de sus comunidades judía e israelí. La universidad también ha asegurado que mantiene políticas contra el acoso y la discriminación, además de medidas para atender las denuncias de antisemitismo.
El fallo se suma a una resolución emitida en septiembre de 2025, cuando otra jueza federal ordenó revertir recortes por más de 2 mil 600 millones de dólares en fondos de investigación para Harvard y determinó que varias medidas del gobierno habían sido ilegales.
La desestimación de esta demanda no elimina los demás litigios y disputas entre la universidad y la administración federal, pero limita uno de los principales recursos legales utilizados para presionar a Harvard por su manejo de las protestas y las denuncias de antisemitismo.
