Varios de los principales tenistas del circuito acordaron limitar a 15 minutos sus ruedas de prensa durante el “Media Day” previo a Roland Garros, como forma de protesta por la parte de los ingresos que reciben los jugadores en el torneo.
Los jugadores reclaman que su participación en los ingresos del Grand Slam es sensiblemente menor que en otros torneos, y han señalado que la cifra se sitúa en torno al 14–15% frente a cerca del 22% que se reparte en eventos del circuito ATP y WTA.
Entre los nombres vinculados a la protesta aparecen figuras del circuito masculino y femenino que han hecho públicas sus demandas de mejor representación y condiciones de salud y pensiones para los jugadores.
La acción simbólica consiste en acortar las apariciones ante los medios y evitar entrevistas individuales hasta que haya avances en las negociaciones con los organizadores. La jornada de medios estaba programada para los días previos al inicio del torneo.
La disputa ha ganado atención en la prensa internacional y motivó reuniones entre representantes de jugadores y organizadores para intentar acercar posiciones antes del arranque de la competencia.

