Un jurado federal en Oakland, California, declaró el 18 de mayo de 2026 que la demanda presentada por Elon Musk contra OpenAI, su director Sam Altman y otros fue interpuesta fuera del plazo legal, por lo que las reclamaciones quedaron desestimadas.
Los nueve miembros del jurado emitieron un veredicto unánime tras menos de dos horas de deliberación, según reportes de los juicios. La decisión se centró en la prescripción de las acciones legales y no resolvió el fondo de las acusaciones sobre si OpenAI se apartó de su misión original.
La jueza que atendió el caso aceptó el veredicto y dictó la desestimación de las reclamaciones principales. Representantes legales de Musk indicaron que estudian opciones y que podrían apelar la resolución.
El conflicto comenzó cuando Musk acusó a los fundadores de OpenAI de transformar la estructura y el control de la organización en perjuicio del propósito filantrópico original. El juicio, que atrajo atención internacional, incluyó semanas de testimonios y evidencias sobre la evolución de la empresa.
La resolución reduce un obstáculo legal para OpenAI y sus directivos, aunque analistas advierten que el caso dejó expuesto el intenso enfrentamiento entre figuras clave del sector de la inteligencia artificial y podría tener efectos reputacionales a largo plazo.
Las partes todavía pueden presentar recursos y la disputa legal podría prolongarse en instancias superiores.

