Un juzgado de Oslo aceptó el lunes 2 de noviembre levantar la prisión preventiva de Marius Borg Høiby, quien cumplía la medida en la residencia de Skaugum con un brazalete electrónico. La Fiscalía apeló la decisión y solicitó que no se aplique de inmediato; por ello, Høiby permanecerá bajo arresto domiciliario mientras se revisa el recurso.
La resolución respondió a una petición de la defensa para poner fin a la detención con monitoreo electrónico. El tribunal consideró suficientes otras condiciones de control, entre ellas presentarse ante las autoridades y someterse a pruebas de consumo de sustancias.
La Fiscalía se opuso a su liberación y argumentó que persiste el riesgo de nuevos delitos y de recaída en el consumo de sustancias. En el expediente se mencionó un resultado positivo de una prueba de alcohol; Høiby negó haber bebido voluntariamente y la resolución señaló que no se había presentado una notificación formal de incumplimiento.
La apelación de la Fiscalía impide, por ahora, que la orden del juzgado se traduzca en su salida inmediata del arresto domiciliario. La medida seguirá vigente hasta que el tribunal de apelación resuelva el recurso.
Høiby fue condenado en primera instancia a cuatro años de prisión y apeló algunos de los cargos por los que fue declarado culpable. La sentencia no es firme y el proceso de apelación está previsto para comenzar el 9 de febrero de 2027.
