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Kremlin descarta por ahora una “tregua energética” entre Rusia y Ucrania

El Kremlin aseguró este jueves 10 de septiembre de 2026 que no se están llevando a cabo conversaciones sustanciales para declarar una “tregua energética” entre Rusia y Ucrania. El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, acusó además a Kiev de atacar objetivos civiles e infraestructura social en Rusia y advirtió que esa estrategia habría “abierto la caja de Pandora”.

Peskov sostuvo que Moscú no considera viable, por ahora, una pausa limitada a los ataques contra instalaciones energéticas. Según su versión, Ucrania plantea una tregua en un sector que considera especialmente vulnerable, mientras las fuerzas rusas mantienen ataques de gran escala contra objetivos en territorio ucraniano.

El Kremlin dice que sus condiciones no han cambiado

El portavoz afirmó que Rusia ya ha respondido en repetidas ocasiones a la propuesta y que sus condiciones para poner fin a los combates siguen siendo las mismas. “Todas nuestras propuestas para poner fin a los combates son bien conocidas”, declaró, de acuerdo con el posicionamiento difundido desde Moscú.

Peskov agregó que la situación sobre el terreno habría cambiado en perjuicio de las fuerzas ucranianas. Con ese argumento, el Kremlin rechazó presentar la tregua energética como un paso separado del resto de las negociaciones sobre el conflicto.

Acusaciones cruzadas por ataques a infraestructura

La discusión ocurre en medio de acusaciones de ambos gobiernos sobre ataques contra instalaciones energéticas, logísticas y civiles. Rusia sostiene que Ucrania ha ampliado sus operaciones contra objetivos dentro de su territorio, mientras Kiev ha denunciado de manera recurrente los ataques rusos contra ciudades y redes esenciales.

En las últimas semanas, la infraestructura energética volvió a ocupar un lugar central en los contactos diplomáticos relacionados con la guerra. Sin embargo, las declaraciones públicas de Moscú no muestran, por ahora, un acuerdo formal ni un mecanismo bilateral para suspender los ataques en ese sector.

La postura expresada por el Kremlin mantiene en duda la posibilidad de establecer una pausa energética antes de los próximos meses, cuando la protección de las redes de generación, distribución y almacenamiento será uno de los principales puntos de presión para ambas partes.