Al 31 de marzo de 2026, la deuda pública de Estados Unidos en manos del público alcanzó aproximadamente $31.27 billones de dólares, mientras que el Producto Interno Bruto nominal calculado para los 12 meses previos fue de cerca de $31.22 billones; esa diferencia coloca la relación deuda/PIB en 100.2%.
El cálculo combina el saldo de deuda reportado por el cierre del trimestre y la estimación adelantada del PIB publicada por el Bureau of Economic Analysis. Según observadores y grupos de vigilancia fiscal, cruzar la barrera del 100% del PIB es un hito relevante porque no se registraba desde el periodo inmediato posterior a la Segunda Guerra Mundial, y se produce en un contexto de déficits estructurales y costos de interés crecientes.
Economistas citados por organizaciones especializadas advierten que una relación deuda/PIB elevada presiona las finanzas públicas al aumentar el costo del servicio de la deuda y reducir el espacio fiscal para gasto público. Las proyecciones de organismos independientes señalan que, manteniéndose las políticas actuales, la proporción continuará al alza en los próximos años.
Este repunte ocurre en paralelo a proyecciones que sitúan los pagos netos por intereses en niveles cercanos a $1 billón para el año fiscal 2026, una cifra que ya compite con partidas importantes del presupuesto federal.

