El Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación aprobó el 14 de abril de 2026 un proyecto de resolución que establece que las indemnizaciones de carácter civil por causa de muerte deberán cuantificarse con base en la Unidad de Medida y Actualización (UMA) y no en el salario mínimo.
La medida busca resolver una contradicción de criterios entre salas del propio tribunal sobre la base que debe utilizarse para la cuantificación de este tipo de reparaciones patrimoniales.
El cambio implica una diferencia importante en los montos a pagar, dado que la UMA tiene un valor diario sensiblemente menor que el salario mínimo general, por lo que las cantidades finales destinadas a los deudos podrían reducirse respecto al cálculo previo.
La decisión fue adoptada por el Pleno y crea un criterio vinculante para casos futuros que requieran cuantificar indemnizaciones civiles derivadas de fallecimiento.
En lo práctico, la resolución separa la función del salario mínimo —orientado a la protección del poder adquisitivo del trabajador— de las unidades de referencia usadas para actualizar obligaciones administrativas y civiles.

