Lana Condor interpreta a Paige Avery en Coyote vs. Acme, una película que lleva a Wile E. Coyote fuera de sus tradicionales persecuciones para enfrentarlo legalmente con la corporación cuyos productos siempre terminan provocando sus accidentes. La cinta, dirigida por Dave Green, llegará a los cines el 28 de agosto de 2026.
La historia combina acción real y animación para presentar una batalla de David contra Goliat. En ella, el Coyote deja de ser únicamente la víctima de sus propios planes fallidos y busca responsabilizar a Acme por el uso de cohetes, dinamita y otros artefactos que durante décadas terminaron perjudicándolo.
Paige Avery es la sobrina del abogado Kevin Avery, interpretado por Will Forte. Ambos personajes ayudan a Wile E. Coyote y a otros personajes animados a emprender una demanda contra Acme, corporación que en la película representa el poder de una empresa frente a quienes buscan respuestas y transparencia.
Una historia sobre el abuso corporativo
Para Lana Condor, el conflicto central conecta con una preocupación presente en la vida cotidiana: la percepción de que las grandes compañías no siempre ofrecen explicaciones claras cuando sus decisiones afectan a otras personas. Desde esa perspectiva, la desventaja del Coyote permite que el personaje refleje la frustración de quienes deben enfrentarse a instituciones mucho más poderosas.
La actriz considera que la película puede hacer que el público se sienta identificado con esa lucha y observe de otra manera la posibilidad de enfrentar problemas que parecen imposibles de resolver. El mensaje se desarrolla sin abandonar el humor característico de Looney Tunes.
El Coyote después del fracaso
Dave Green explicó que uno de los puntos de partida del filme fue imaginar qué ocurre con Wile E. Coyote después de que cada intento por atrapar al Correcaminos termina mal. La película explora lo que sucede después del golpe, la explosión o la caída que normalmente marcan el final de cada cortometraje.
A partir de esa idea, el personaje llega a la conclusión de que el problema no está únicamente en sus propias estrategias ni en el Correcaminos, sino también en los productos de Acme. Por ello decide contratar a un abogado especializado en defender a personajes animados.
Con esta premisa, Coyote vs. Acme transforma una vieja fórmula de humor físico en una comedia legal sobre responsabilidad, poder corporativo y resistencia. La cinta conserva los elementos clásicos de Looney Tunes, pero los utiliza para contar qué ocurre cuando el personaje que siempre pierde decide llevar su caso ante la justicia.
