El Parlamento de Líbano aprobó este martes 11 de agosto de 2026 la abolición de la pena de muerte, durante una sesión celebrada en Beirut. Con la reforma, el país se convirtió en el primero del mundo árabe en eliminar formalmente esta sanción, que será sustituida por cadena perpetua con trabajos forzados agravados.
La aprobación se produjo después de que el proyecto fuera modificado durante el proceso legislativo. El texto establece que los delitos cometidos antes de la entrada en vigor de la ley serán sancionados con cadena perpetua.
Una prohibición formal después de dos décadas sin ejecuciones
Líbano mantenía una moratoria no oficial sobre las ejecuciones desde enero de 2004 y no había llevado a cabo ninguna desde ese año. Sin embargo, los tribunales continuaron emitiendo condenas a muerte, las cuales posteriormente fueron suspendidas o conmutadas.
La nueva legislación elimina la pena capital de las normas penales del país y modifica el régimen aplicable a las personas que tenían una condena de muerte pendiente de ejecución.
Reacciones y efectos en procesos de extradición
El ministro de Justicia, Adel Nassar, calificó la decisión como histórica. Señaló que la reforma permitirá que Líbano deje de enfrentar obstáculos en solicitudes de extradición de sospechosos desde países donde la pena de muerte está abolida.
La organización Human Rights Watch celebró la votación. Ramzi Kaiss, investigador sobre Líbano, describió la medida como una ruptura definitiva con una sentencia que, según sus declaraciones, es cruel, arbitraria y susceptible de errores irreparables.
La votación contó con el respaldo de una mayoría del Parlamento, integrado por 128 legisladores, mientras que el bloque parlamentario de Hezbolá se opuso a la reforma.
La reforma ocurre en medio de otro debate legislativo
La abolición de la pena de muerte se aprobó mientras el Parlamento debate una ley de amnistía general, considerada una de las iniciativas más amplias desde el final de la guerra civil libanesa, en 1990.
El proyecto de amnistía podría reducir algunas condenas o permitir la liberación de ciertos presos, aunque contempla excepciones. La discusión ha generado protestas de familiares de soldados y miembros de las fuerzas de seguridad asesinados o atacados por grupos militantes, quienes rechazan posibles reducciones de penas para los responsables.
La aplicación de los trabajos forzados agravados previstos como sustitución de la pena capital todavía plantea dudas, debido a que este tipo de sanción se aplica de manera limitada en el sistema penitenciario libanés.
