La tarde del 22 de abril de 2026, una jueza federal aprobó el sobreseimiento de la causa penal 7/2026 y ordenó la libertad de dos trabajadores vinculados al descarrilamiento del Tren Interoceánico ocurrido el 28 de diciembre de 2025 en Oaxaca, que dejó 14 personas muertas y decenas de lesionados.
Los liberados son Felipe de Jesús Díaz Gómez, conductor del convoy, y Ricardo Mendoza Cerón, jefe de despachadores; ambos permanecían presos desde enero en el Centro Estatal de Reinserción Social número 14, conocido como El Amate.
La decisión judicial se tomó tras la presentación y aceptación de acuerdos reparatorios con las víctimas, por lo que la jueza Diana Isabel Ivens decretó el cierre de la causa penal por la extinción de la acción penal aplicable en delitos culposos de carácter patrimonial y sin violencia.
La Fiscalía General de la República había responsabilizado inicialmente a la tripulación por exceso de velocidad; la investigación sobre las causas técnicas y operativas del siniestro continuó durante los meses siguientes y motivó cuestionamientos sobre la seguridad del corredor ferroviario.
La liberación de los dos trabajadores ha reavivado el debate público sobre las condiciones de operación y supervisión del proyecto del Tren Interoceánico, que conecta los puertos de Salina Cruz y Coatzacoalcos y ha sido objeto de escrutinio desde el accidente.

