El 27 de abril de 2026, Naim Qassem, dirigente de Hezbolá, declaró que el grupo rechaza categóricamente las negociaciones directas con Israel y calificó ese proceso como una “concesión gratuita y humillante”.
Qassem aseguró que cualquier alto el fuego debe ser integral y advirtió que sus combatientes permanecerán en el terreno y responderán a violaciones o ataques israelíes mientras se mantenga la agresión.
Las declaraciones se produjeron en un contexto de conversaciones diplomáticas entre Líbano e Israel y tras anuncios de reuniones previstas entre representantes de ambos países en Washington, que han generado tensiones internas en el Líbano.
El intercambio de fuego entre Israel y facciones armadas en el sur del Líbano se ha mantenido en los últimos meses, y los líderes regionales siguen buscando fórmulas para estabilizar la frontera y consolidar un alto el fuego.
La postura expresada por Qassem refuerza la oposición de Hezbolá a cualquier negociación directa que, según el grupo, no ofrecería beneficios reales para el Líbano y podría considerarse una concesión inaceptable.

