El 21 de mayo de 2026, tras una agresión armada contra una Base de Operaciones de la Guardia Nacional sobre la autopista Mazatlán–Tepic, fuerzas federales y estatales desplegaron un operativo en el municipio de Escuinapa, Sinaloa, que derivó en el hallazgo de un campamento clandestino presuntamente utilizado por integrantes de la delincuencia organizada.
Durante la inspección del sitio, personal del Ejército Mexicano reportó el aseguramiento de 120 artefactos explosivos improvisados, tres armas largas, 14 cargadores abastecidos y equipo táctico; una célula especializada en manejo de explosivos inhabilitó en forma controlada los materiales peligrosos encontrados.
Las corporaciones que participaron en la acción incluyeron elementos del Ejército, la Guardia Nacional, la Secretaría de Marina y autoridades ministeriales federales y estatales. Tras el enfrentamiento inicial, las autoridades informaron que los agresores huyeron del lugar; hasta el corte informativo no se reportaron personas heridas ni detenidas.
El ataque original provocó el cierre temporal de la caseta de cobro en la zona y la interrupción de la circulación en la autopista como medida preventiva mientras se realizaban las operaciones de seguridad y la revisión del área.
Las autoridades indicaron que los efectos asegurados fueron puestos a disposición del Ministerio Público para las investigaciones correspondientes y que las labores de patrullaje y vigilancia en la región continuaron para localizar a los responsables.

