Arqueólogos que realizan labores de salvamento en la traza del nuevo tren de pasajeros encontraron cinco tumbas cavadas sobre el tepetate, además de cistas y otros entierros asociados a un conjunto doméstico prehispánico en Ignacio Zaragoza, municipio de Tula de Allende, Hidalgo.
Los estudios preliminares ubican la ocupación principal del sitio entre aproximadamente 225 y 550–600 d.C., periodo relacionado con el apogeo de Teotihuacan; también se han documentado reocupaciones menores en fases posteriores.
Las tumbas, descritas como semejantes a las conocidas “de tiro”, y las ofrendas recuperadas aportarán información sobre prácticas funerarias, la organización social y las redes de intercambio en la región durante la época clásica.
El proyecto de salvamento arqueológico en la zona se inició en septiembre de 2025 y abarca un área de alrededor de 2,400 metros cuadrados situada en el derecho de vía propuesto para la obra ferroviaria. Los trabajos incluyen excavación in situ, registro fotográfico y análisis de laboratorio de los materiales recuperados.
Especialistas señalan que cada entierro y conjunto de ofrendas es clave para reconstruir las prácticas culturales locales y que los hallazgos podrían obligar a ajustar el diseño de obra para proteger el patrimonio arqueológico.

