Arqueólogos localizaron cinco tumbas correspondientes al periodo teotihuacano en un conjunto doméstico cercano a la comunidad de Ignacio Zaragoza, en Tula de Allende, Hidalgo. El hallazgo fue reportado el 18 de mayo de 2026 durante trabajos de salvamento vinculados al trazado del Tren de Pasajeros México–Querétaro.
Las estructuras funerarias incluyen cistas y tumbas excavadas en el tepetate, algunas de tipo pozo o “de tiro”, y se registraron entierros con individuos de distintas edades. En una de las tumbas se encontraron 47 vasijas en miniatura depositadas junto a ocho individuos.
Los contextos funerarios y domésticos del sitio se estiman entre los años 225 y 550–600 d.C., periodo asociado al apogeo de Teotihuacan. Las excavaciones se desarrollan en una superficie de aproximadamente 2,400 metros cuadrados y forman parte de las labores de salvamento arqueológico en la zona.
Los vestigios contribuirán a comprender prácticas funerarias, creencias y la organización social de los asentamientos que interactuaron con la influencia teotihuacana en la región. Además, los hallazgos han obligado a revisar elementos del trazo del proyecto ferroviario para garantizar la protección del patrimonio.
Se espera que las investigaciones y estudios posteriores permitan fechar con mayor precisión los contextos y documentar el conjunto de materiales recuperados; cualquier decisión sobre el proyecto de infraestructura se integrará con los resultados técnicos obtenidos por el equipo de salvamento arqueológico.

