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Lula acusa a Marco Rubio de agravar el conflicto comercial entre Brasil y EU

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, responsabilizó al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, por el recrudecimiento del conflicto comercial bilateral y cuestionó las razones ambientales utilizadas por Washington para imponer aranceles a productos brasileños.

Durante un acto celebrado el viernes 7 de agosto de 2026 para presentar datos preliminares sobre la deforestación en la Amazonía, Lula separó sus críticas hacia Rubio de la relación que mantiene con el presidente estadounidense, Donald Trump, a quien describió como un mandatario con el que conserva una relación de respeto.

El mandatario brasileño afirmó que Rubio no simpatiza con Brasil ni con América Latina y lo calificó como un “latinoamericano frustrado”. También sostuvo que el secretario de Estado actúa de manera distinta a lo conversado directamente entre los presidentes de Brasil y Estados Unidos.

Lula señaló que Brasil y Estados Unidos, considerados por él como las dos mayores democracias del continente, deberían transmitir armonía y evitar basar su relación en desinformaciones. En ese contexto, dijo que mantiene diferencias con la actuación del Departamento de Estado estadounidense.

El presidente brasileño rechazó además que la deforestación justifique los nuevos gravámenes comerciales. Durante el evento, su gobierno reportó una reducción de 37 por ciento en las alertas de deforestación de la Amazonía correspondientes al periodo 2025-2026.

Lula afirmó que enviará a Trump gráficos sobre la disminución de la deforestación para cuestionar los argumentos ambientales asociados con el arancel. Según datos difundidos previamente por autoridades y medios brasileños, la reducción amazónica se ubica entre los principales elementos utilizados por el gobierno de Lula para defender su política ambiental.

Aranceles de Estados Unidos a Brasil

Estados Unidos estableció desde el 22 de julio un arancel adicional de 25 por ciento para una parte importante de las importaciones procedentes de Brasil. Washington argumentó que existen prácticas comerciales brasileñas que afectan a empresas y exportadores estadounidenses.

Entre los asuntos mencionados por la administración estadounidense se encuentran el sistema de pagos electrónicos PIX, la aplicación de normas anticorrupción, la protección de la propiedad intelectual, el acceso al mercado brasileño de etanol y la supuesta tolerancia a la deforestación ilegal.

La medida no alcanza a todos los productos brasileños. La administración de Trump excluyó del gravamen a alrededor de 2 mil 100 artículos, entre ellos carne, algunos pescados, café, petróleo, tierras raras y obras de arte.

Lula también reprochó haberse enterado por la prensa de la nueva medida arancelaria y sostuvo que Brasil responderá con información sobre sus resultados ambientales. El conflicto comercial permanece abierto mientras ambos gobiernos mantienen posiciones enfrentadas sobre las condiciones para reanudar las negociaciones.