Luli Pampín presentó el domingo 18 de octubre su gira “Millones de Gracias World Tour” en la Arena Ciudad de México, donde miles de niñas, niños y sus familias disfrutaron un espectáculo con canciones infantiles, coreografías, personajes, efectos visuales y momentos dedicados a la familia.
La presentación combinó la energía característica de la artista argentina con una parte más emotiva en la que recordó los inicios de su personaje y habló sobre el crecimiento de los hijos. El concierto formó parte de la celebración por sus primeros 10 años como Luli Pampín.
Una historia antes de la fiesta
Antes de aparecer con su vestuario habitual, la cantante se presentó como Lucía y compartió aspectos de su historia personal. Recordó que es la segunda de cinco hermanos, que se mudó con su familia a España a los 12 años y que realizó distintas actividades antes de consolidarse como intérprete infantil.
También explicó que el nacimiento de su hijo fue determinante para comenzar a crear canciones y contenidos dirigidos a los más pequeños. “Sus manitos aplaudiendo fueron mi primer escenario y mi primer público”, expresó durante la introducción del espectáculo.
Canciones, coreografías y personajes
La fiesta comenzó con “Aram Sam Sam” y continuó con temas como “A mi burro le duele la cabeza”, “Corazón de melón” y “Soy una taza”. Las niñas y los niños siguieron las coreografías desde sus lugares, acompañados por padres y familiares.
El montaje incluyó a La muñeca Lulita, los pollitos amarillos de “El pollito Tito” y una versión de Súper Luli, con capa azul, botas metálicas y un traje rosa con detalles dorados. La secuencia incorporó bailarines, acrobacias y efectos de pirotecnia.
Más adelante, “Camino por la selva” invitó al público a imitar los movimientos de distintos animales, mientras que “Congelados” convirtió el escenario en un espacio de juego. El cierre musical incluyó “Sapito”, uno de los temas más reconocidos por el público infantil en México.
Un mensaje para madres y padres
Uno de los segmentos centrales estuvo dedicado al paso del tiempo y a la manera en que los hijos crecen. Dos actores representaron distintas etapas de la vida familiar, desde el embarazo hasta la adolescencia, en una escena que culminó con la interpretación de “Mamá”.
El mensaje recordó a los acompañantes que los primeros años de la infancia pasan rápidamente. Después de ese momento, el espectáculo retomó su tono festivo con cambios de vestuario, botargas, música y participación del público.
Al finalizar, Luli Pampín permaneció unos minutos en el escenario para recibir objetos y firmar autógrafos. Muchas niñas y niños salieron de la Arena CDMX con sus pelucas rosas, disfraces y accesorios, mientras sus familias emprendían el regreso a casa después de una tarde de música y convivencia.
