El 24 de abril de 2026, integrantes del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Presa La Parota (Cecop), organizaciones sociales y colectivos de víctimas realizaron una marcha en Chilpancingo para exigir a la Fiscalía General del Estado (FGE) que esclarezca el asesinato del dirigente Marco Antonio Suástegui Muñoz.
Los manifestantes partieron del parque Margarita Maza de Juárez y avanzaron hacia las instalaciones de la FGE, donde instalaron un plantón y demandaron información sobre el estado de las indagatorias y la existencia —o la falta— de órdenes de aprehensión contra los presuntos responsables.
Abel Barrera Hernández, director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña (Tlachinollan), denunció que a un año del crimen no hay avances sustanciales en la investigación, que la autoridad ha limitado el acceso al expediente y que no se ha informado sobre detenciones vinculadas al caso.
Marco Antonio Suástegui fue atacado a balazos el 18 de abril de 2025 en la playa Icacos, en Acapulco. Ocho días después, el 25 de abril de 2025, falleció a consecuencia de las heridas. Sus familiares y organizaciones han denunciado amenazas previas y rechazaron la falta de protección por parte del Mecanismo Federal para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos.
Las organizaciones presentes señalaron que la falta de resultados en el caso evidencia impunidad y pidieron a las autoridades abrir líneas de investigación que permitan identificar tanto a los autores materiales como a quienes pudieron ordenar el ataque.

