El 25 de mayo de 2026, el capitán Marcos, portavoz del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), publicó un comunicado desde Chiapas en el que cuestionó la organización y la comercialización del Mundial 2026 y de la FIFA.
Marcos señaló que “el fútbol, como casi todo, se debate entre el crimen y la resistencia, entre el autoritarismo y la rebeldía, entre el negocio y el juego, entre la barbarie y la nobleza”. Afirmó que el sistema ha convertido la disputa en el fútbol profesional en una contienda entre cadenas televisivas, marcas y grandes intereses económicos.
En el mismo texto pidió atender la realidad social que, dijo, no puede ocultarse detrás del espectáculo: mencionó a madres buscadoras, al magisterio democrático y a comunidades indígenas desplazadas, y señaló que lo más relevante del torneo sucederá “fuera de los estadios, en las calles y en los campos, en las costas y en las montañas”, donde, dijo, se celebrará la memoria y la resistencia.
El comunicado incluye ejemplos y referencias históricas para sostener su crítica y concluye con un llamado a mantener la atención en las luchas sociales que, desde su perspectiva, no deben quedar sepultadas por la cobertura mediática y comercial del evento.

