Más de 37 mil 500 migrantes que habían entrado irregularmente a Ceuta desde Marruecos regresaron a territorio marroquí para las 15:30 horas del viernes 31 de julio de 2026, después de una llegada masiva que llevó a España a desplegar fuerzas armadas y refuerzos policiales en la ciudad autónoma.
El Ministerio del Interior español estimó en alrededor de 50 mil las personas que cruzaron desde Marruecos durante las últimas horas del jueves 30 y el viernes 31 de julio. La cifra fue considerada por autoridades locales y nacionales como una crisis migratoria extraordinaria para Ceuta.
Regreso por el mismo punto fronterizo
Los retornos se produjeron por el espigón fronterizo que separa Ceuta de Marruecos. Las autoridades informaron que miles de personas comenzaron a salir de la ciudad ante la falta de condiciones para atender una concentración de esa magnitud.
Las imágenes difundidas durante la jornada mostraron a grupos de migrantes reunidos en las inmediaciones de la frontera, mientras las fuerzas marroquíes utilizaban gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a quienes intentaban avanzar hacia territorio español.
España refuerza la seguridad en Ceuta
El Gobierno español movilizó a las Fuerzas Armadas para apoyar a la Guardia Civil y reforzar la seguridad en la ciudad autónoma. El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, calificó la situación de insostenible y pidió una respuesta coordinada.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, visitó Ceuta el viernes y describió la entrada masiva como una violación de la integridad territorial de España. También atribuyó la crisis a las redes de tráfico de personas y defendió la actuación de las instituciones españolas.
La situación se produjo después de un aumento de las llegadas irregulares registrado durante la semana y en un contexto marcado por el debate sobre las devoluciones inmediatas de personas que alcanzan Ceuta a nado. Las autoridades españolas y marroquíes mantuvieron contactos para contener la emergencia en la frontera.
