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Matanza de Tlatelolco: qué ocurrió el 2 de octubre de 1968 y por qué marcó a México

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El 2 de octubre de 1968, miles de estudiantes, profesores, trabajadores y vecinos se reunieron en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, Ciudad de México, para participar en un mitin convocado por el Consejo Nacional de Huelga. La concentración terminó con una operación de fuerzas militares y cuerpos de seguridad que provocó muertos, heridos y detenciones.

La cifra exacta de personas asesinadas nunca ha sido establecida con certeza. Los reportes oficiales de la época hablaron de decenas de muertos, mientras testimonios, investigaciones y documentos consultados durante las décadas posteriores han señalado que el número pudo ser mayor.

Cómo comenzó el movimiento estudiantil de 1968

El conflicto se originó el 22 de julio de 1968, tras un enfrentamiento entre estudiantes de la Vocacional 5 del Instituto Politécnico Nacional y alumnos de la preparatoria Isaac Ochoterena, en la zona de La Ciudadela. La intervención de los granaderos y las agresiones contra estudiantes provocaron nuevas movilizaciones.

La tensión aumentó el 30 de julio, cuando un disparo de bazuca destruyó la puerta de la entonces Preparatoria 1 de la Universidad Nacional Autónoma de México, ubicada en el Antiguo Colegio de San Ildefonso. Ese mismo día, el Ejército ingresó a otros planteles de la UNAM y del IPN, con saldo de estudiantes detenidos y una mayor expansión del paro.

A partir de entonces, universitarios y politécnicos organizaron un movimiento con demandas como la desaparición del cuerpo de granaderos, la liberación de presos políticos y el deslinde de responsabilidades por la violencia ejercida contra los estudiantes.

La escalada de la represión

El 1 de agosto, el rector Javier Barros Sierra encabezó una marcha en defensa de la autonomía universitaria y en rechazo a la intervención de las fuerzas de seguridad. Semanas después, el 13 de septiembre, miles de personas participaron en la Marcha del Silencio, una movilización que buscó demostrar el carácter organizado y pacífico del movimiento.

La tensión volvió a crecer cuando el Ejército ocupó Ciudad Universitaria el 18 de septiembre. El 24 de septiembre, las fuerzas militares tomaron el Casco de Santo Tomás y Zacatenco, instalaciones centrales del Instituto Politécnico Nacional.

Qué ocurrió en la Plaza de las Tres Culturas

La tarde del 2 de octubre, los asistentes se concentraron alrededor del edificio Chihuahua para escuchar a los dirigentes del Consejo Nacional de Huelga. En la plaza también se encontraban habitantes de la unidad Tlatelolco, trabajadores y otras personas que acudieron al mitin.

Cuando el acto estaba por concluir, comenzaron los disparos. Elementos del Ejército ocuparon distintos puntos de la plaza, mientras integrantes del Batallón Olimpia y otros cuerpos de seguridad participaron en el operativo. La confusión provocó que los asistentes intentaran refugiarse en edificios cercanos, donde continuaron las detenciones y los cateos.

Testimonios y documentos históricos describen la presencia de hombres vestidos de civil con guantes o pañuelos blancos, así como detonaciones desde distintos edificios. La intervención dejó una escena de violencia, persecución y arrestos que se prolongó durante la noche.

Una cifra de víctimas que sigue sin resolverse

La cantidad de personas asesinadas, heridas y detenidas continúa siendo uno de los aspectos más controvertidos de la matanza. Los registros oficiales iniciales reportaron entre 30 y 40 muertos, aunque archivos, testimonios y trabajos de investigación han documentado cifras diferentes.

La falta de información completa y la censura de la época dificultaron la identificación de las víctimas. Por ello, cada aniversario mantiene vigente la exigencia de esclarecer los hechos y reconocer a quienes murieron, fueron detenidos o resultaron afectados por la represión.

La matanza de Tlatelolco marcó la memoria política y social de México. El movimiento estudiantil de 1968 quedó asociado a las demandas de libertad, democracia, justicia y participación ciudadana, mientras el 2 de octubre se convirtió en una fecha permanente de conmemoración y memoria histórica.