La Mezcla Mexicana de Exportación (MME) alcanzó los 107.84 dólares por barril, el nivel más alto registrado desde el 4 de mayo, cuando llegó a 110.78 dólares.
El alza se da en medio de una fuerte volatilidad en los mercados energéticos: los principales referentes internacionales se mantuvieron por encima de los 100 dólares durante la primera quincena de mayo, con oscilaciones vinculadas a la situación en el estrecho de Ormuz y ataques en la región.
En lo que va de 2026, el precio promedio de la mezcla mexicana se sitúa en 77.96 dólares por barril, por encima de la previsión gubernamental de 77.30 dólares para el año.
Analistas señalan que la mayor demanda de crudos pesados por parte de las refinerías de la costa del golfo, junto con restricciones en el suministro originadas por la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán, explican en gran parte el repunte de los precios.
La dinámica de los precios significa mayor ingreso por exportaciones para el país, pero también implica mayores costos asociados a los estímulos a los combustibles y riesgos al alza sobre la inflación externa y los precios de la gasolina.
Si el tránsito por el estrecho de Ormuz se normaliza, el mercado podría experimentar una corrección; en contraste, una intensificación de las hostilidades mantendría la prima geopolítica y podría llevar a nuevos picos en los precios.

