Decenas de familias migrantes han buscado refugio en Ciudad Juárez en los últimos meses y enfrentan dificultades para regularizar su situación legal, lo que les impide acceder a empleo formal y servicios básicos.
Organizaciones locales, como el Ministerio para Migrantes de la Sociedad Misionera de San Columbano, dijeron que tienen registradas cerca de 300 familias a las que han acompañado en trámites ante el Instituto Nacional de Migración (INM) y en gestiones para solicitar refugio en México.
Según esos registros, alrededor de 200 de esas familias siguen en proceso de refugio en Ciudad Juárez, mientras que unas 100 optaron por abandonar el trámite, regresar a su país de origen o trasladarse a otra ciudad. Las organizaciones denuncian que uno de los principales obstáculos son los requisitos del INM, que exigen documentos que muchos migrantes dejaron en sus países.
Las agrupaciones ofrecen asesoría legal, apoyo para integrar expedientes, traslado a las oficinas del INM, así como asistencia para vivienda, alimentación y escolarización de los niños. En los últimos años, las organizaciones aseguran haber apoyado a aproximadamente 800 personas migrantes a integrarse en la ciudad.
Fuentes locales y reportes periodísticos coinciden en que la cancelación de herramientas y programas para solicitar asilo en Estados Unidos ha dejado a muchas personas varadas en la frontera, y que la respuesta institucional y de albergues varía según la capacidad y recursos de cada organización.
La situación humanitaria en Ciudad Juárez continúa siendo monitoreada por organizaciones civiles y medios locales; las autoridades federales y municipales han recibido solicitudes de coordinación para agilizar trámites y ampliar la atención a la población migrante.

