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Miguel de Lara defiende los Enhanced Games y cuestiona las reglas antidopaje

El nadador mexicano Miguel de Lara defendió los Enhanced Games, competencia que permite el uso de sustancias para mejorar el rendimiento, al considerar que puede representar una nueva vía profesional para los atletas olímpicos. El deportista participó en la primera edición del evento, celebrada en mayo, y sostuvo que sus reglas ofrecen mejores oportunidades económicas para quienes compiten.

De Lara fue semifinalista en los Juegos Olímpicos de París 2024 y medallista panamericano. Su postura se incorporó al debate internacional sobre los límites éticos del deporte y la función de las medidas antidopaje, especialmente ante la posibilidad de que los atletas compitan bajo esquemas distintos a los establecidos por la Agencia Mundial Antidopaje.

Una alternativa profesional para los atletas

El nadador mexicano señaló que los Enhanced Games ofrecen premios económicos superiores a los disponibles habitualmente para muchos deportistas. El cuarto lugar de cada prueba puede recibir 50 mil dólares, mientras que el primer lugar puede obtener hasta 250 mil dólares.

De acuerdo con su posición, la competencia también representa una oportunidad para que los atletas obtengan mejores condiciones de vida mientras continúan con su preparación deportiva. En ese contexto, consideró que el proyecto ha impulsado cambios en la manera de pagar y respaldar a quienes participan en competencias de alto rendimiento.

El debate por el uso de sustancias

Los Enhanced Games permiten la participación de atletas que sigan las reglas de la Agencia Mundial Antidopaje, pero también contemplan el uso de sustancias autorizadas por la organización para mejorar el rendimiento. Entre las sustancias prohibidas por la normativa antidopaje convencional se encuentran los esteroides anabólicos, las hormonas peptídicas y los moduladores hormonales y metabólicos.

La propuesta ha sido cuestionada por dirigentes deportivos y especialistas, quienes advierten que permitir sustancias prohibidas puede generar riesgos para la salud de los atletas y modificar los principios del deporte convencional. También se ha señalado que el evento no debe presentarse como una competencia olímpica debido a sus reglas y objetivos diferentes.

Desde el ámbito de la natación, la competencia ha recibido críticas de representantes de organismos deportivos, quienes la han calificado como una iniciativa alejada de los estándares del deporte organizado y han planteado dudas sobre la posibilidad de que sus participantes regresen posteriormente a competencias sujetas a controles antidopaje.

La decisión de Miguel de Lara

El atleta mexicano aseguró estar concentrado completamente en el proyecto y defendió su decisión de participar, incluso frente al rechazo de organismos deportivos y antidopaje. Para De Lara, la discusión también refleja las dificultades económicas que enfrentan numerosos atletas olímpicos durante su preparación.

La participación del nadador mantiene abierta la discusión sobre el futuro de las competencias que permiten mejoras farmacológicas, la responsabilidad médica en el deporte y los límites entre innovación, libertad individual y protección de la salud.