El 19 de julio de 2026, miles de israelíes, entre colonos y activistas de derecha, marcharon hacia la frontera con la Franja de Gaza para exigir al gobierno el restablecimiento de asentamientos en el territorio que fue desmantelado en 2005.
La movilización reunió a figuras políticas de alto perfil y a miembros de un movimiento colonizador que reivindica la vuelta a comunidades en la franja. El lema visible en la convocatoria fue “Volvemos a casa después de 21 años”.
El área alrededor del perímetro de Gaza fue declarada zona militar cerrada antes de la marcha; las fuerzas de seguridad impidieron que los manifestantes cruzaran la valla hacia el enclave y el acto concluyó en puntos de observación en la línea fronteriza.
Hay estimaciones contradictorias sobre el número de participantes: la organización promotora habló de miles, mientras que otras mediciones registraron cantidades mucho menores.
La protesta ocurre en un contexto de debate político sobre la posibilidad de reconstruir comunidades en el norte de la Franja y tras llamados de algunos miembros del Ejecutivo a considerar la reimplantación de asentamientos.
La marcha y la participación de representantes del gobierno podrían agravar las tensiones en la región y reavivar la controversia sobre el futuro de la Franja de Gaza y sus poblaciones.

