El 1 de mayo de 2026, miles de personas participaron en marchas y concentraciones en ciudades de Estados Unidos como Los Ángeles, Chicago, Boston y Washington D.C., en conmemoración del Primero de Mayo y en protesta por políticas económicas, migratorias y la guerra en Irán.
Organizaciones agrupadas bajo la iniciativa conocida como May Day Strong convocaron a una jornada de acción que incluyó llamados a un “apagón económico” —no trabajar, no ir a la escuela y no comprar— como forma de presión. Las movilizaciones combinaron demandas laborales tradicionales con reclamos por derechos de las personas migrantes y críticas a medidas federales de seguridad migratoria.
Medios internacionales y agencias de noticias documentaron cientos y, según algunos organizadores, miles de actos en todo el país. En varias ciudades las marchas reunieron a sindicatos, activistas por los derechos de inmigrantes y colectivos sociales que exigieron aumentos salariales, protección sindical y el fin de operativos migratorios agresivos.
La jornada recordó protestas anteriores vinculadas al movimiento inmigrante en Estados Unidos, incluida la masiva movilización de 2006 conocida como “A Day Without an Immigrant”, y añadió demandas contemporáneas ligadas al contexto internacional y económico.
Las autoridades locales reportaron concentraciones numerosas en puntos céntricos y desplegaron operativos de seguridad para acompañar las marchas; no obstante, la mayor parte de las convocatorias transcurrieron de forma pacífica, según reportes periodísticos.
El desarrollo de estas movilizaciones subraya la persistencia de la confluencia entre movimientos laborales e inmigrantes en Estados Unidos y su capacidad para articular acciones coordinadas en días simbólicos como el Primero de Mayo.

