Un video publicado por el ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben‑Gvir, muestra a decenas de activistas de la Flotilla Global Sumud arrodillados, con las manos atadas y la frente en el suelo tras ser interceptados por fuerzas israelíes mientras navegaban hacia Gaza. Las imágenes, difundidas el 20 de mayo de 2026, generaron una condena internacional inmediata.
Organizadores de la flotilla y grupos de derechos humanos informaron que alrededor de 430 personas participantes en la misión fueron detenidas durante el operativo en aguas internacionales. Varias agencias y medios señalaron que, tras la difusión del video, las autoridades aceleraron los trámites para la deportación de los detenidos; las deportaciones comenzaron el 21 de mayo de 2026.
Testimonios recogidos por medios internacionales indican que algunos activistas denunciaron maltrato físico tras el abordaje, incluyendo golpes y el uso de pistolas táser. Las imágenes publicadas por Ben‑Gvir también muestran al ministro ondeando una bandera israelí y dirigiéndose a los detenidos de manera burlona, lo que suscitó reproches de gobiernos extranjeros, organismos internacionales y organizaciones civiles.
Gobiernos europeos, la ONU y organizaciones por los derechos humanos condenaron el trato mostrado en el video y varios países anunciaron acciones diplomáticas o llamamientos contra Israel. Las autoridades israelíes defendieron su actuación en el operativo marítimo, mientras que la rápida deportación de los activistas pareció buscar contener la controversia pública.
La Flotilla Global Sumud declaró que la misión buscaba llevar ayuda humanitaria a Gaza y denunciar el bloqueo impuesto a la franja. Las reacciones internacionales y la investigación sobre las condiciones de detención podrían tener consecuencias diplomáticas en los próximos días.

