Ucrania y Rusia se acusaron mutuamente de violar un alto el fuego en los días previos a las conmemoraciones del 9 de mayo. El gobierno ucraniano anunció que su propuesta de tregua entró en vigor a la medianoche del 6 de mayo de 2026, pero denunció que durante las primeras horas se registraron múltiples ataques.
En su conteo, las autoridades ucranianas reportaron el lanzamiento de alrededor de 108 drones y tres misiles entre la tarde del 5 y la mañana del 6 de mayo, y señalaron que los ataques ocasionaron al menos 27 muertos y más de 120 heridos en distintas regiones del norte y este del país.
El presidente Volodymyr Zelensky calificó la respuesta rusa como “un desprecio obvio al cese de hostilidades y a salvar vidas” y advirtió que Ucrania determinará sus “respuestas” tras constatar las violaciones.
El gobierno ruso, por su parte, sostiene que sus defensas antiaéreas derribaron decenas de drones lanzados por Ucrania sobre regiones fronterizas y negó haber aceptado la tregua propuesta por Kiev. Desde Moscú también hubo advertencias sobre la posibilidad de represalias en caso de que se interrumpan los actos programados por el Día de la Victoria.
Entre las zonas afectadas por los ataques se mencionaron Kharkiv y Zaporizhzhia; además, autoridades regionales informaron de daños por impactos en otras localidades y de fallecidos en la península anexionada de Crimea.
La situación mantiene la tensión alrededor de las celebraciones del 9 de mayo: mientras Moscú pidió un cese temporal de hostilidades para esa fecha, Kiev propuso una tregua abierta desde el 6 de mayo que, según las autoridades ucranianas, no fue respetada por las fuerzas rusas.
El desenlace inmediato de esta escalada y las posibles medidas diplomáticas o militares dependerán de la evolución de los ataques en las próximas horas y de las decisiones de ambos gobiernos.

