El domingo 24 de mayo de 2026, reclusos del Internado Judicial de Barinas (Injuba) tomaron el control de parte del penal y se apostaron en los techos en protesta por supuestos abusos y tratos crueles que atribuyen a la nueva administración.
Los internos exigieron la destitución del director, Elvis Macuare Guerrero, y difundieron videos en los que denuncian requisas violentas, golpizas y el uso de gas lacrimógeno dentro de las instalaciones. Familiares se concentraron en las afueras del centro penitenciario y reprodujeron las mismas acusaciones.
El Ministerio Público informó el 25 de mayo de 2026 que abrió una investigación penal por los hechos y designó a un fiscal para indagar las denuncias. Asimismo, la Defensoría del Pueblo desplegó una comisión para constatar la situación y mediar entre las partes.
Organizaciones civiles señalaron que, tras la protesta, más de 100 reclusas del anexo femenino fueron trasladadas a otros recintos y que algunos internos habrían sido recluidos en celdas de castigo. Las autoridades estatales confirmaron medidas administrativas y ofrecieron instalar una mesa de diálogo con las familias para atender las demandas.
Las versiones públicas se basan en denuncias difundidas por familiares y en registros audiovisuales que circulan en redes; hasta el cierre de esta nota las autoridades no habían reportado cifras oficiales de lesionados ni fallecidos. La investigación del Ministerio Público determinará responsabilidades y el alcance de las medidas adoptadas.

