Sonny Rollins, considerado uno de los saxofonistas más influyentes del jazz moderno, murió el lunes 25 de mayo de 2026 en su casa en Woodstock, Nueva York, a los 95 años, según informó su publicista.
Rollins logró reconocimiento internacional por discos como Saxophone Colossus y Tenor Madness y por su estilo improvisatorio que marcó varias décadas del siglo XX. Durante los últimos años enfrentó problemas respiratorios y se encontraba con actividad pública reducida.
Su muerte fue confirmada por agencias y medios internacionales y fue ampliamente reportada por organizaciones de noticias. Hasta el momento no se ha dado a conocer una causa oficial.
Su legado incluye grabaciones emblemáticas y una influencia prolongada en generaciones de músicos de jazz que lo reconocen como una figura central del género.

