Una persona fue multada con 50 mil coronas noruegas, más de 5 mil dólares, por hacer sonar intencionalmente la sirena de un barco y despertar a un oso polar que dormía en tierra en el archipiélago de Svalbard, Noruega.
El incidente ocurrió a principios de agosto, cuando una embarcación navegaba por un fiordo en el norte de Svalbard. Los ocupantes observaron al animal descansando y una persona a bordo activó la sirena antiniebla, lo que provocó que el oso se despertara y se trasladara a otro sitio.
La conducta está prohibida en Svalbard
La sanción fue impuesta por el gobernador de Svalbard, Lars Fause, al considerar que la acción perturbó innecesariamente al animal y fue deliberada. El responsable fue identificado después de que otros pasajeros informaran lo ocurrido a las autoridades y aceptó pagar la multa.
Las normas ambientales del archipiélago prohíben perturbar, atraer o perseguir sin necesidad a los osos polares, considerados una especie protegida en la región. La regulación busca reducir las interferencias humanas en la fauna del Ártico.
Una especie vulnerable durante el verano
Durante el verano, la reducción del hielo limita el acceso de los osos polares a las focas, su principal fuente de alimento. Por ello, los ejemplares que permanecen en Svalbard pueden pasar largos periodos descansando para ahorrar energía.
Especialistas en conservación han advertido que despertar o mover a estos animales puede provocar un gasto innecesario de calorías y afectar especialmente a hembras preñadas o lactantes. En Svalbard ya se han aplicado multas anteriores por alterar la vida silvestre, incluida una sanción en 2024 contra un turista que se acercó demasiado a una morsa.
