Varios jugadores que tomaron parte en la Copa Mundial 2026 enfrentan investigaciones relacionadas con denuncias de presunta violencia sexual, según informes judiciales y policiales publicados en medios internacionales.
Thomas Partey, mediocampista de Ghana, no pudo ingresar a Canadá para el partido inaugural de su selección después de que autoridades migratorias denegaran su visa ante cargos penales en el Reino Unido. Partey enfrenta varias acusaciones por presunta violación y agresión sexual que, según registros judiciales, corresponden a denuncias presentadas entre 2020 y 2022; él ha negado los cargos.
En Francia, el Tribunal de Apelación de Versalles confirmó el procesamiento del defensa Achraf Hakimi por una denuncia que data de febrero de 2023 y ordenó su envío a juicio. Hakimi ha rechazado las acusaciones y, en declaraciones públicas, afirmó que espera la ocasión para explicar su versión ante la justicia.
El capitán de Cabo Verde, Ryan Mendes, es objeto de una investigación en Nueva Zelanda por una denuncia presentada por una mujer que trabajó como intérprete durante una gira de la selección en marzo. Las autoridades neozelandesas, así como organismos del fútbol, han confirmado que hay una indagatoria en curso y que el jugador no ha sido condenado.
Las pesquisas se desarrollan en sistemas judiciales y policiales de jurisdicciones distintas y, en algunos casos, las federaciones y organismos internacionales han indicado que siguen el caso y permanecen en contacto con las autoridades competentes. Ninguno de los jugadores mencionados ha sido declarado culpable en estos procesos en curso.
La naturaleza sensible de las acusaciones y la multiplicidad de sistemas judiciales implicados hacen que los detalles y calendarios procesales varíen según la sede; las investigaciones continúan abiertas y los procedimientos podrán definir responsabilidades en instancias penales o disciplinarias.

