El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ordenó el sábado 25 de abril de 2026 a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) que atacaran “con contundencia” objetivos del grupo chií Hezbolá en territorio libanés, según un comunicado oficial.
La instrucción del gobierno israelí se produjo después de que las FDI reportaran, en la frontera norte, el lanzamiento de proyectiles y un dron desde el Líbano hacia territorio israelí. El Ejército israelí indicó que mantendrá operaciones contra infraestructuras de Hezbolá, incluidas instalaciones que, según su versión, sirven como depósitos de armas.
Medios internacionales y fuentes locales informaron que en ataques aéreos israelíes en el sur del Líbano hubo víctimas civiles, aunque las cifras varían según los reportes y las autoridades libanesas. La orden de Netanyahu ocurre en un contexto de tensión y tras el anuncio reciente de una tregua de tres semanas promovida por Estados Unidos, cuya continuidad podría verse comprometida por la escalada.
La acción del gobierno israelí ha generado preocupación internacional y llamados a la contención por parte de actores diplomáticos que buscan consolidar un alto al fuego más amplio en la región. La situación en el norte de Israel y el sur del Líbano sigue siendo volátil y sujeta a actualizaciones por parte de las autoridades y agencias de prensa.

