Nina Zambrano Treviño desempeñó un papel central en la vida del Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (MARCO) durante casi dos décadas. Asumió la presidencia del consejo y la dirección del museo en los años de consolidación institucional y, según informes de la época, dejó sus cargos con efecto el 31 de marzo de 2017 tras una gestión de aproximadamente 20 años.
Durante su etapa al frente del MARCO, su trabajo incluyó la atracción de exposiciones internacionales, la ampliación y ordenación de la colección permanente y la creación de mecanismos de financiamiento privado y redes de “Amigos del Museo” para sostener proyectos y programaciones. Ese enfoque permitió montar muestras de artistas como Ron Mueck y James Turrell en momentos claves para el museo.
Su trayectoria también está ligada a redes familiares y empresariales que favorecieron la colaboración entre el sector privado y las instituciones culturales de Monterrey. Nina pertenece a una familia con participación histórica en la industria y el mecenazgo regional; su hermano, el empresario Lorenzo Zambrano, fue consejero fundador del museo y su vínculo con la escena cultural regiomontana fue un sello de su gestión.
La salida de Zambrano en 2017 fue recibida como un cambio de etapa en la dirección del museo, con la intención de que la nueva administración continuara y profundizara el proyecto cultural. En su relevo se nombró a Alfonso González Migoya como responsable del patronato para garantizar la continuidad institucional.
El legado de su gestión se aprecia en la visibilidad y el posicionamiento internacional que alcanzó el MARCO en esos años, así como en la consolidación de prácticas de mecenazgo y en la ampliación del acceso del público a muestras de arte contemporáneo de alto perfil.
Por su perfil público y su trayectoria en la gestión cultural, Nina Zambrano ha sido referida en perfiles y notas sobre la historia del museo y el mecenazgo en Monterrey.

