La presidenta de la Federación Noruega de Fútbol (NFF), Lise Klaveness, anunció el 27 de abril de 2026 que pedirá a la FIFA que elimine su recientemente creado “Premio de la Paz” para evitar que el organismo se vea envuelto en cuestiones políticas.
Klaveness sostuvo que la concesión de este tipo de reconocimientos no forma parte del mandato de la FIFA y sugirió que esa labor debería corresponder al Instituto Nobel de Oslo, que tradicionalmente otorga distinciones con criterios independientes.
El premio fue entregado por primera vez al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante la ceremonia del sorteo del Mundial 2026, celebrada en Washington D.C. el 5 de diciembre de 2025. Desde entonces la decisión ha generado críticas y cuestionamientos sobre la neutralidad política del máximo organismo del fútbol.
La controversia alrededor del galardón también ha derivado en quejas formales y solicitudes de investigación ante órganos de control de la FIFA, en un contexto de críticas internacionales sobre la mezcla entre deporte y política.
La petición de la NFF añade presión a la discusión sobre el papel y los límites de la FIFA en asuntos no estrictamente deportivos y podría impulsar a otros federaciones y actores a reclamar reglas más claras sobre premios y reconocimientos.

