La Organización de las Naciones Unidas llamó a la máxima contención y advirtió que el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán permanece en una situación frágil, después de una serie de ataques en el estrecho de Ormuz entre el 25 y el 28 de junio de 2026.
En una sesión informativa del 2 de julio de 2026 ante el Consejo de Seguridad, la subsecretaria general para la consolidación de la paz y el apoyo a la paz, Elizabeth Spehar, subrayó que cada nuevo incidente incrementa el riesgo de errores de cálculo y pidió evitar acciones que puedan socavar la diplomacia y la protección de civiles e infraestructura civil.
El 25 de junio, el buque de carga M/V Ever Lovely, bajo pabellón de Singapur, fue alcanzado por un dron mientras intentaba transitar por el estrecho de Ormuz, según informes oficiales y organismos internacionales. Estados Unidos respondió con ataques a instalaciones militares iraníes los días 26 y 27 de junio, y las autoridades iraníes realizaron represalias dirigidas a intereses asociados con Washington en la región.
La ONU advirtió además sobre las consecuencias humanitarias y económicas de una interrupción prolongada del tráfico marítimo en Ormuz y pidió mantener abiertas las rutas comerciales, coordinar corredores humanitarios y garantizar la seguridad de las tripulaciones y la infraestructura civil.
Tras la escalada hubo gestos de mediación en Doha, con la participación de países de la región, que permitieron acordar la suspensión de ataques mutuos a fines de junio; pese a ello, la ONU insistió en que la situación sigue siendo volátil y requiere vigilancia internacional continua.
El Consejo de Seguridad y agencias especializadas de la ONU continúan monitoreando los hechos y han instado a los Estados implicados a priorizar la diplomacia para evitar una ampliación del conflicto.

