La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas aprobó este viernes 4 de septiembre de 2026 una resolución impulsada por Togo para promover representaciones cartográficas más fieles al tamaño real de los continentes, especialmente de África. El texto recibió 164 votos a favor, uno en contra —emitido por Estados Unidos— y seis abstenciones.
La iniciativa busca que gobiernos, organismos internacionales, instituciones educativas, medios de comunicación y plataformas digitales consideren proyecciones alternativas a la de Mercator, utilizada ampliamente para representar el mundo, pero que distorsiona el tamaño aparente de los territorios, sobre todo en las regiones cercanas a los polos.
Una resolución promovida por Togo
El proyecto fue presentado por Togo en representación del grupo africano y contó con el respaldo de la Unión Africana. Su argumento central es que las distorsiones cartográficas han influido durante décadas en la percepción sobre la importancia, extensión y posición de distintas regiones del mundo.
El documento plantea que las representaciones desproporcionadas pueden tener efectos educativos, culturales, cognitivos, geopolíticos y socioeconómicos. En particular, señala que la proyección de Mercator puede contribuir a una minimización simbólica de África en el imaginario colectivo.
El alcance del acuerdo
La resolución no impone de manera automática un mapa único ni obliga a los países a retirar de inmediato la proyección de Mercator. Su propósito es fomentar una mayor comprensión de las limitaciones de las proyecciones cartográficas y alentar el uso de modelos que representen con mayor precisión las proporciones de los continentes.
Entre las alternativas mencionadas en el debate se encuentra la proyección Equal Earth, diseñada para mostrar de forma más equilibrada las superficies continentales. Sin embargo, la elección de una proyección depende también del objetivo del mapa, ya que algunas están diseñadas para conservar distancias, direcciones, formas o superficies.
Con la aprobación del texto, la ONU abrió un nuevo debate internacional sobre la manera en que los mapas influyen en la educación y en la percepción del mundo. La aplicación de sus recomendaciones dependerá de las decisiones que adopten los gobiernos, las instituciones educativas y otros actores que producen o utilizan representaciones cartográficas.
