Una misión civil de observación integrada por organizaciones de derechos humanos documentó, durante visitas realizadas del 20 al 22 de mayo de 2026, agresiones, amenazas y actos de discriminación contra la comunidad tepehuana y wixárika de San Lorenzo Azqueltán, en el municipio de Villa Guerrero, Jalisco.
Los observadores señalaron que persisten intentos de despojo territorial y la criminalización de autoridades comunales, además de impedimentos para la inclusión de la población en programas sociales y en políticas públicas locales. Entre los hechos documentados figura el asesinato del representante agrario Marcos Aguilar Rojas, ocurrido el 26 de noviembre de 2025, así como reportes de intentos de agresión y un clima de intimidación hacia líderes comunitarios.
La misión informó que en la zona existe un riesgo real para la seguridad de la comunidad: se documentó la existencia de amenazas directas y, según testimonios recabados, se ofreció una recompensa por la “cabeza” de ciertos dirigentes. Los grupos observadores calificaron la situación como una emergencia de seguridad que exige atención urgente.
Durante la labor de observación se sostuvieron espacios de diálogo con autoridades estatales y se registró apertura para establecer una ruta de seguimiento y protección; sin embargo, las organizaciones sostienen que esos compromisos deben traducirse en acciones concretas y sostenidas para garantizar la seguridad, la vida y los derechos comunales.
Las organizaciones que participaron en la misión pidieron medidas inmediatas de protección para defensores del territorio, mayor acceso a programas sociales para la comunidad y el avance del reconocimiento jurídico de sus bienes comunales como vía para reducir el conflicto.
La misión civil entregó un balance preliminar de hallazgos y exigió seguimiento por parte de las instancias competentes para evitar nuevas agresiones y garantizar el derecho a la convivencia y al territorio de la comunidad de San Lorenzo Azqueltán.

