El 1 de mayo de 2026 el Pentágono anunció la retirada de alrededor de 5,000 tropas estadounidenses desplegadas en Alemania, y precisó que la salida se hará de manera progresiva en un plazo de entre seis y 12 meses.
Ante el anuncio, el 2 de mayo de 2026 la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) declaró que está trabajando con Estados Unidos para entender los detalles y pidió clarificaciones sobre el alcance y el calendario de la medida.
La decisión, que según autoridades afectaría a un equipo de combate de brigada ya desplegado en Alemania y a una unidad de fuegos de largo alcance cuya llegada estaba prevista, ocurre en un contexto de tensiones entre Washington y aliados europeos por el manejo de la guerra en Irán.
El presidente estadounidense afirmó públicamente que “vamos a reducir muchísimo. Más que cinco mil soldados”, y el Pentágono defendió que la medida responde a una revisión de la postura de fuerzas en Europa y a necesidades del teatro operativo.
Funcionarios alemanes han señalado que una reducción de efectivos era previsible y la OTAN ha subrayado la importancia de que los aliados aclaren cómo se compensarán los cambios para mantener la seguridad colectiva.
Analistas y gobiernos aliados seguirán atentos al calendario exacto de la retirada, las unidades afectadas y el destino de los militares replegados, ya que la medida puede influir en la reconfiguración de la presencia militar estadounidense en Europa.

