Un padre de uno de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa pidió mantener en prisión al exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, durante la audiencia en la que se le impuso prisión preventiva oficiosa por el delito de desaparición forzada de personas.
La diligencia se realizó el viernes 7 de agosto de 2026 por videoconferencia desde el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez hacia el Centro de Justicia Penal Federal con sede en Almoloya de Juárez, Estado de México.
El padre intervino sin aparecer en pantalla para preservar su identidad y respondió a los argumentos de la defensa, que solicitó que el exmandatario pudiera enfrentar el proceso bajo prisión domiciliaria debido a diversos problemas de salud.
Durante la audiencia, señaló que Aguirre y sus abogados mencionaron padecimientos como hipertensión arterial, problemas de próstata y diabetes. En contraste, recordó que las familias de los 43 estudiantes llevan casi doce años enfrentando afectaciones de salud mientras exigen justicia por los hechos ocurridos el 26 y 27 de septiembre de 2014.
“Nos hizo mucho daño y ocultó evidencias”, afirmó el padre durante su intervención.
El familiar pidió al juez de control Mario Elizando Martínez no permitir que el exgobernador abandone el penal de máxima seguridad del Altiplano. “Debe estar en la cárcel este individuo. No debe salir”, expresó.
También reprochó la manera en que, según su testimonio, Aguirre Rivero se condujo con las familias durante los primeros años de la investigación y reiteró que los padres merecen justicia.
Ángel Aguirre Rivero, quien gobernó Guerrero entre 2011 y 2014, negó durante la audiencia tener responsabilidad en la desaparición de los estudiantes. El exmandatario sostuvo que tiene la conciencia tranquila y aseguró que demostrará a su familia que no tuvo relación con lo ocurrido.
La prisión preventiva es una medida cautelar y no constituye una sentencia. El proceso deberá continuar para determinar la responsabilidad penal que corresponda conforme avance la investigación y se desahoguen las pruebas.
