El lunes 13 de abril de 2026 el Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo inició un paro escalonado que afectó la operación en varias líneas del Metro de la Ciudad de México, con reducción de vueltas y flujo irregular de trenes.
Usuarios reportaron demoras de hasta 20 minutos en estaciones como La Paz, aglomeraciones en andenes y dificultades para realizar transbordos, lo que obligó a muchas personas a buscar autobuses, taxis o aplicaciones de transporte para llegar a sus destinos.
La medida sindical, motivada por reclamos sobre la falta de materiales, personal y condiciones laborales, provocó que en algunos tramos la frecuencia de paso de los convoyes se viera severamente reducida durante las horas de mayor demanda.
Autoridades locales y federales señalaron que se atienden las solicitudes de los trabajadores, mientras que la jefa de Gobierno afirmó que no existen motivos suficientes para los paros; por su parte, el sindicato mantuvo su llamada a protestas escalonadas para presionar por respuestas concretas.
La interrupción del servicio generó afectaciones directas en la movilidad de miles de usuarios, con impactos en la puntualidad laboral y mayor demanda de alternativas de transporte público y privado.

