El 12 de mayo de 2026 concluyó en el puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife, la evacuación y repatriación de pasajeros y tripulación del barco MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus de la cepa Andes.
Las autoridades españolas, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y organismos europeos coordinaron vuelos de repatriación —algunos de carácter militar o estatal— para trasladar a las personas a más de 20 países, donde permanecen en cuarentena y bajo seguimiento médico.
La OMS informó que el suceso originó un clúster de enfermedad respiratoria grave vinculado al virus Andes y que, hasta los informes iniciales, se registraron muertes relacionadas con el brote. También se han notificado casos confirmados o sospechosos tras la repatriación en países como Francia, España y Estados Unidos.
Organismos europeos como el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) y la Comisión Europea participaron con personal técnico y apoyo operativo en las labores de atención, evaluación de riesgos y repatriación.
Las autoridades mantienen medidas de vigilancia y seguimiento de contactos; la OMS ha publicado orientaciones técnicas para el manejo de pacientes y la gestión de personas que estuvieron a bordo. El MV Hondius zarpó rumbo a los Países Bajos una vez completadas las operaciones de desembarco y aislamiento.
Las autoridades sanitarias recomiendan a quienes tuvieron contacto con pasajeros del MV Hondius reportar cualquier síntoma respiratorio y seguir las indicaciones de salud pública de sus países de residencia.

