Petróleos Mexicanos registró una pérdida neta de 45,993 millones de pesos en el primer trimestre de 2026. El resultado representó un aumento en los ‘números rojos’ respecto al mismo lapso de 2025.
La compañía explicó que la pérdida se debe en gran parte a menores ingresos por ventas, el deterioro del valor de activos fijos y partidas por instrumentos financieros, además de una pérdida cambiaria que ascendió a 8,900 millones de pesos.
A pesar del resultado negativo, la deuda financiera de Pemex se redujo 7.3% frente al cierre de 2025 y se ubicó alrededor de 79,000 millones de dólares, su nivel más bajo desde 2014.
En el trimestre, los ingresos mostraron una caída frente al mismo periodo del año anterior; la empresa señaló medidas de reducción de costos, menores gastos operativos y una disminución en el pago de impuestos y derechos que compensaron parcialmente el impacto.
El balance del primer trimestre plantea retos para la petrolera en materia de liquidez y gestión de pasivos, aunque la baja en la deuda financiera es un indicador que la empresa presenta como avance en su disciplina financiera.

