El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó que la Marina estadounidense mantiene un bloqueo naval que impide la entrada y salida de buques en puertos iraníes y advirtió que la medida se prolongará “el tiempo que sea necesario”.
Las declaraciones, ofrecidas desde la sede del Pentágono en declaraciones reportadas los días 16 y 24 de abril de 2026, precisaron además que la operación busca limitar la capacidad de Irán para proyectar fuerza en la región y presionar al régimen para alcanzar un acuerdo diplomático.
Hegseth dijo que, desde el inicio del bloqueo, decenas de embarcaciones con origen o destino a puertos iraníes han sido impididas de continuar su tránsito; en su réplica más reciente afirmó que la acción “se está extendiendo a nivel mundial” y que Estados Unidos decidirá el tiempo de su duración.
La operación ha generado preocupación en el comercio marítimo y entre aliados internacionales por las implicaciones sobre el tránsito en el estrecho de Ormuz, una vía por la que circulaba una porción significativa del crudo y el gas natural licuado a nivel mundial antes de las tensiones recientes.
Autoridades militares señalaron que la finalidad del bloqueo es cortar suministros y reducir la capacidad logística iraní, mientras que fuentes internacionales consultadas evalúan su impacto en aseguradoras, líneas navieras y el mercado energético global.
El desarrollo del bloqueo y sus efectos diplomáticos y económicos continúan sujetos a comunicaciones oficiales del Pentágono y de gobiernos aliados; se recomienda seguir las actualizaciones oficiales para confirmar cambios en la operación.

