A 19 años de la despenalización del aborto hasta la semana 12 de gestación en la Ciudad de México, especialistas, organizaciones civiles y autoridades locales coincidieron en que, aunque el marco legal permitió avances importantes, aún existen barreras que limitan el acceso efectivo a la Interrupción Legal del Embarazo (ILE).
Entre los obstáculos que señalaron están la objeción de conciencia de personal médico, trámites y procesos burocráticos que retrasan la atención, la rotación y falta de personal no objetor, así como la concentración territorial de servicios que obliga a muchas personas a desplazarse dentro y fuera de la capital para recibir atención.
Organizaciones y defensoras recordaron que la CDMX ha atendido a cientos de miles de personas desde 2007 y que la demanda sigue siendo alta, en parte porque pacientes de otras entidades acuden a la capital en busca de servicios. Asimismo advirtieron sobre la necesidad de convertir la ILE en un tema de salud pública accesible y no en un procedimiento afectado por estigmas y barreras administrativas.
Autoridades locales y agrupaciones civiles han planteado medidas para ampliar la cobertura, mejorar la provisión de personal capacitado y simplificar los trámites; sin embargo, dijeron, se requieren acciones concretas y recursos para garantizar el acceso en toda la ciudad y reducir la desigualdad entre alcaldías.
Este balance se presentó en el marco del aniversario de la despenalización, cuando distintos actores llamaron a mantener la vigilancia sobre prácticas que impiden el ejercicio pleno del derecho a decidir y a seguir trabajando en la despenalización social y en la formación de personal médico.

