La Corte Suprema de Estados Unidos falló el 20 de febrero de 2026 en contra de la amplia aplicación de aranceles ordenados por Donald Trump, lo que provocó una reacción inmediata en los mercados financieros y una apreciación del peso mexicano frente al dólar. La decisión, escrita por el presidente del Tribunal, John Roberts, cuestionó el uso de la International Emergency Economic Powers Act para imponer gravámenes y afirmó que “the president must signal a clear authorization of Congress to justify this extraordinary assertion of power. He cannot do it”.
En la sesión del día, el tipo de cambio se movió alrededor de 17.15–17.16 pesos por dólar, nivel que marcó una mejora frente al cierre previo y reflejó el alivio temporal en el precio relativo de la moneda mexicana. Analistas y casas de inversión explicaron que la noticia redujo un riesgo comercial importante, aunque advirtieron que la calma puede ser frágil.
Cómo se desarrollaron los hechos:
- El fallo judicial declaró inválidos los aranceles que se habían aplicado de forma general bajo la justificación de emergencia, limitando la facultad presidencial para gravar importaciones sin una autorización clara del Congreso.
- Los mercados, al procesar la sentencia, ajustaron precios de divisas y activos emergentes; el peso recuperó parte de las pérdidas registradas desde el anuncio inicial de aranceles.
- Voces del mercado señalaron que, aunque el fallo reduce la presión inmediata, el Gobierno federal de EE. UU. aún podría explorar otras leyes para fijar gravámenes o proponer nuevas medidas comerciales.
Testimonios y apuntes del mercado: “Esperamos que el alivio del fallo de la Corte Suprema sea temporalmente positivo en términos de riesgo”, dijo Aroop Chatterjee, estratega en Wells Fargo, y analistas locales señalaron soportes técnicos en torno a 17.20–17.22 que podrían ser probados si los datos económicos de EE. UU. cambian.
Qué sigue y por qué importa: el veredicto reduce una fuente clave de incertidumbre comercial, pero no la elimina por completo; los inversores y consumidores deben esperar volatilidad mientras se aclaran las rutas legales y las respuestas políticas. Para quienes importan o remiten, esto puede traducirse en variaciones en precios y en costos de comercio en las próximas semanas, por lo que conviene seguir de cerca comunicados oficiales y reportes económicos.


