El agua de cocción recién hervida puede someter a calor intenso las tuberías y conexiones del fregadero, sobre todo si son de plástico. Para reducir el riesgo, déjala enfriar antes de desecharla y evita usar el drenaje como si el agua caliente pudiera limpiar la grasa acumulada.
La recomendación depende de los materiales y de las condiciones de la instalación. Una guía de la Oficina de Alcantarillado del Gobierno Metropolitano de Tokio advierte que las tuberías domésticas rígidas de PVC no soportan bien el calor y aconseja enfriar el agua o dejar correr agua de la llave al vaciarla. La orientación del sector de tuberías plásticas del Reino Unido también recomienda enfriar los líquidos de cocción antes de verterlos al drenaje, aunque señala que la exposición breve puede ser distinta a la repetida.
El agua caliente no elimina la grasa
Echar agua muy caliente no es una solución confiable para los residuos grasos. Al enfriarse dentro de la tubería, la grasa puede solidificarse y contribuir a obstrucciones; por eso, es mejor limpiar los restos de aceite y grasa de ollas y sartenes con papel y desecharlos en la basura, en lugar de tirarlos por el fregadero.
Qué hacer con el agua de cocción
- Espera a que el agua deje de estar hirviendo antes de desecharla; sigue las indicaciones del fabricante si conoces el material de tus tuberías o conexiones.
- No viertas aceite, grasa ni restos sólidos de comida por el drenaje: pueden favorecer bloqueos.
- Si te sirve para la receta, reutiliza el agua de pasta para ajustar una salsa. También puedes reservar agua de verduras para un caldo, siempre que sea adecuada para ese uso.
Si el fregadero se drena lentamente o presenta una obstrucción, verter una olla de agua hirviendo no garantiza que se resuelva y puede exponer la instalación a calor innecesario. En caso de dudas, considera el material y el estado de la tubería antes de aplicar cualquier remedio.
