El 21 de mayo de 2026, Julio César Silva, encargado del edificio ubicado en Juncal y Uruguay donde residió la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, se presentó ante el Tribunal Oral Federal N.º 7 y se retractó de una declaración que había brindado en 2018 durante la instrucción de la denominada “Causa Cuadernos”.
Silva negó haber visto de forma repetida el ingreso de bolsos o valijas con dinero al departamento atribuido como destino de los fondos; además afirmó que, en 2018, firmó un acta sin leer su contenido. Durante su comparecencia aseguró haber sido presionado y relató que durante los interrogatorios se le mencionó a sus hijas en tono de amenaza. En su declaración nombró al fallecido juez Claudio Bonadío y al fiscal Carlos Stornelli como responsables de esas presiones.
El cambio de versión del testigo supone un giro en la etapa de pruebas del juicio y cuestiona parte de las bases testimoniales que la fiscalía utilizó para sostener la acusación sobre la existencia de una red de sobornos en contratos de obra pública entre 2007 y 2015.
La Causa Cuadernos, que llegó a juicio en tribunales federales, ya había generado debate por el uso de testimonios de arrepentidos y por la validez de ciertos registros que la fiscalía presentó como pruebas. Tras la retractación, el Tribunal Oral Federal N.º 7 debe evaluar el alcance del cambio de postura del testigo y su eventual efecto en el resto del proceso.
El juicio continúa con la ronda de declaraciones previstas por el tribunal; las audiencias recientes han incluido la participación de otros testigos y defensores que cuestionan tanto la metodología de la investigación como la credibilidad de testimonios de la etapa de instrucción.

