El 19 de mayo de 2026 los futuros del Brent para entrega en julio cerraron en 112.10 dólares por barril, un avance de 2.6 por ciento respecto a la sesión previa.
En la misma jornada, el crudo West Texas Intermediate (WTI) para junio cerró en 108.66 dólares, con un aumento cercano al 3.1 por ciento. La mezcla mexicana de exportación registró un cierre de 110.26 dólares por barril, un alza de alrededor de 2.24 por ciento.
Analistas y participantes del mercado atribuyeron el repunte a los temores de una posible interrupción en el suministro vinculada a la guerra en Medio Oriente, que mantiene presión sobre las expectativas de oferta global.
El cierre del Brent representó su nivel más alto desde el 4 de mayo de 2026, mientras que el WTI firmó su mejor cierre desde el 7 de abril de 2026. Los movimientos resaltan la sensibilidad de los mercados a las noticias geopolíticas y a la percepción de riesgo en la región.
El avance en los precios ocurre en un contexto de alta volatilidad en los mercados petroleros, donde los avances en negociaciones diplomáticas o cambios en la situación sobre el terreno pueden modificar rápidamente las cotizaciones.

