Un nuevo pronóstico global proyecta que los precios de la energía se incrementarán 24% durante 2026 y que el crudo Brent podría promediar 86 dólares por barril. El alza se relaciona con interrupciones en el suministro y problemas en rutas de transporte marítimo.
El estudio señala además un fuerte aumento en los precios de los fertilizantes —con una estimación de cerca de 31% para el año—, lo que puede presionar los costos agrícolas y la seguridad alimentaria en los países importadores.
Los analistas esperan que estos choques sobre los precios impulsen la inflación y frenen el crecimiento económico, especialmente en economías en desarrollo con altos niveles de deuda y poblaciones vulnerables.
El documento incluye escenarios alternativos en los que, si las perturbaciones logísticas y los daños a instalaciones energéticas persisten, el precio del Brent podría alcanzar valores mucho más altos durante 2026, con impactos adicionales sobre la inflación y la accesibilidad de alimentos y combustibles.

